La locura
La vi por la calle con anteojos oscuros
con la mirada perdida hacia lo lejos
comiendo unos higos bien jugosos maduros
mirándose al espejo.
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El espejo refleja esa imagen absurda
de ropa manchada con la pulpa del higo
la imagen que muestra de manera muy burda
todo esto que digo.
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Se queda esperando que el espejo responda
y le cuente el dulzor de los higos comidos
mientras busca en su bolso esa forma redonda
de sus ojos dormidos.
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Así entonces encuentra al espejo que dice
que en el bolso quizás pueda haber un encargo
que lo lea y que luego también analice
el salir del letargo.
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Ella solo sonríe y se va caminando
y se quita el anteojo y se pone un abrigo
mete mano en el bolso tal vez suplicando
encontrar otro higo.
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